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2 de mayo de 2026

Limpieza de oficinas en Madrid: qué incluye un buen contrato y qué deberías exigir siempre

La mayoría de los conflictos entre una empresa y su proveedor de limpieza nacen en el mismo momento en que se firma el contrato. O más exactamente, nacen porque lo que se firmó era demasiado vago como para resolver las dudas cuando surgen.

Pasa con mucha frecuencia: el cliente da por supuesto que ciertas cosas están cubiertas, el proveedor da por supuesto que no, y el resultado es una conversación incómoda meses después. Esta guía te ayudará a saber qué debe incluir un contrato en Madrid antes de firmar.

El primer error: contratar un servicio sin definirlo

Muchos presupuestos se limitan a frases genéricas como «servicio de limpieza diario» o «limpieza de zonas comunes». Ese nivel de detalle no es suficiente para evitar fricciones.

Dentro de «limpieza de puestos de trabajo» caben muchas interpretaciones: ¿se limpian las pantallas?. ¿Se mueven los objetos de la mesa o solo se limpia lo que queda a la vista?. Un contrato bien redactado es la herramienta que te permite exigir lo acordado.

Qué zonas deben estar siempre especificadas

Cada área de la oficina tiene sus propias necesidades y frecuencias que deben quedar por escrito:

  • Puestos de trabajo: Incluye superficies de mesa, sillas y equipos. Debe aclararse la frecuencia para tareas como la desinfección de teclados o limpieza de pantallas.
  • Baños: Es la zona más crítica. El contrato debe detallar la desinfección de sanitarios, limpieza de espejos y reposición de consumibles.
  • Cocina o zona de office: Se debe concretar la limpieza de microondas (interior y exterior), encimeras, fregadero y gestión de residuos.
  • Zonas comunes y recepción: Especificar la limpieza de cristales interiores y si se aspira o friega el suelo en cada visita.
  • Zonas de paso y escaleras: Es fundamental aclarar qué zonas son responsabilidad de Lyscaba y cuáles corresponden a la comunidad del edificio.

La frecuencia: ¿cuántas veces es suficiente?

La frecuencia adecuada no la decide el precio, sino el uso real del espacio.

  • 5 a 15 personas: Mínimo limpieza diaria en baños y tres veces por semana en puestos de trabajo.
  • Más de 20 personas: Lo razonable es la limpieza diaria en todas las zonas.

Consejo pro: Una empresa seria no presupuesta sin visitar antes el espacio para evaluar el volumen real de uso.

Cláusulas que protegen al cliente

Más allá de la limpieza, revisa estos puntos contractuales antes de firmar:

  • Plazo de resolución: Un preaviso razonable para cancelar el contrato suele estar entre 15 y 30 días.
  • Protocolo de incidencias: Debe constar por escrito qué pasa si un día no se realiza el servicio y cómo se recupera.
  • Responsabilidad civil: La empresa debe tener una póliza vigente que cubra posibles daños durante el servicio.
  • Cumplimiento laboral: Asegúrate de que el proveedor esté al corriente de sus obligaciones con la Seguridad Social para evitar responsabilidad solidaria.
  • Revisiones de calidad: Debe existir un mecanismo de supervisión y un interlocutor asignado.

Lo que suele quedar fuera (y debes preguntar)

Para evitar sorpresas y costes extra, confirma si se incluyen estas tareas:

  1. Limpieza de cristales exteriores.
  2. Limpiezas a fondo periódicas de luminarias o techos.
  3. Reposición de consumibles (papel, jabón, bolsas).
  4. Limpieza interior de neveras o equipos de climatización.
  5. Tratamientos especiales de suelos (encerado o cristalizado).

En Lyscaba trabajamos con contratos claros porque la transparencia evita problemas. Si necesitas revisar tu situación actual en Madrid, estamos aquí para ayudarte.

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